lunes, 25 de abril de 2011

The boys will be back in town

Cuan duras han sido estas semanas, cuanto sufrimiento, cuantas lágrimas vertidas y cuánto sudor derramado…Estudiando día y noche, noche y día sin atreverme a salir, todo por no dejar atrás mis conocimientos, ay que dura es la vida del estudiante…
Eso es, ciertamente, lo que podría decir cualquier estudiante normal, llamémosla Irene, o Bea, siempre agobiadas por tanto examen por venir, corriendo por aquí y murmurando ininteligibles palabras relacionadas con cosas que solo a ellas les interesan. Ay! Voy a suspender!Calla! que no me dejas concentrarme! Y toda esa sarta de paparruchas…Qué nota te has sacado? Un 9,5. Veste a la mierda tía pamplinas, tanto agobio y tanta leche frita.
A lo que iba, época de exámenes que para mí acaba de terminar, cuando para otros todavía no empezó, satisfactoriamente y, a falta de saber una de las notas, todo ha sido aprobado, así que he cumplido lo que vine a hacer aquí: sacar unas asignaturas.
Misión cumplida, se frota uno las manos y se prepara para las fiestas por venir y venidas. Así que estas semanas han sido un poco duras entre tanto alcohol y tanto humo de pipa (que todo el mundo mirándome con cara rara, como diciendo: este tío de qué va…vamos lo que siempre me ha gustado, en realidad, algo por lo que mi padre estará orgulloso igual que si llevara una pajarita naranja). Tanto tiempo aquí y ahora parece poco, aunque, para que engañarnos, estoy deseando volver, ya que, aunque no he visitado demasiadas cosas (que haberlas hailas), ya he visto demasiado de este país y solo deseo volver a mis quehaceres diarios y disfrutar un poco de la gente de la que llevo disfrutando toda mi vida, que todavía no me he aburrido de ellos.
Aunque no adelantemos acontecimientos, que todavía estoy aquí con Cuerpo Jota y compañía (que el otro día me hizo un limón con sal ya que estaba yo pocho de nuevo…vaya un crack), y con Arnaud, el francés-andaluz, no se si os comenté acerca de él; es un francés que ha hecho un Erasmus en España (en Jerez de la frontera) y viene chapurreando adaluz, y se pasa todas las noches mamando el solo en su cuarto hasta las tantas de la mañana, todo un personaje, por no hablar de Banqueta, la novieta de Islam (se llama anastasiya, y la llaman siya, así que nosotros la llamamos banqueta, no es un ejercicio de agilidad mental, la verdad…).
Pues eso, mucha fiesta y poco de lo demás, que ya todo el mundo empieza a despedirse de esto con una sonrisa en la boca.
22:16 come pistachos…

miércoles, 13 de abril de 2011

Cuanto tiempo

Cuanto suspira el este, aaah, otro año para mí, y, para no perder la costumbre, al llegar a este número histórico del mejor que ha habido nunca etc, me compadezco un poco de mí mismo y escribo unas cuantas tonterías, ruego, a los que vayan a leer los siguientes versos, que lo hagan recordando a nuestro gran profesor de Literatura don Antonio Del Rey, a los que no lo hayan conocido, imagínense a un tal Luis de Góngora o algo así como don Francisco de Quevedo. aquí va mi oda a la depresión post envejecimiento.


Tarde aciaga, y una noche negra
Hay heridas que este mar no cierra.
De tanto en cuanto, libertad esquiva,
¡Oh! Musa,¡oh! Hada de mis bosques
De cuanto en tanto,  dulce poetisa.
Aquella que querella contra la templada muerte,
Unas veces siente, otras tantas, suerte.
Del derecho arrebatado
De mis mundos, de sus techos,
De los soles corrompidos,
De la noche los aullidos.
Solo quiere que tu quieras
El querer que te propone y te desea
Y sin quererlo te lo presta.
Cuantas veces te busqué?
Tantas como no encontré.
Cuanta sangre derramada
De mis sesos, por tus besos,
Por tu sexo y tus entrañas.
Tal desorden que te ofrezco
Y, aunque por tu amor perezco,
Ya no espero tu certeza
En el naufragio de mis penas.
Esta sombra que se adviene
Esa umbría languidece
Cuando por tener, tuviera
La osadía de tus piernas.

Reverencia y se cierra el telón