Tarde aciaga, y una noche negra
Hay heridas que este mar no cierra.
De tanto en cuanto, libertad esquiva,
¡Oh! Musa,¡oh! Hada de mis bosques
De cuanto en tanto, dulce poetisa.
Aquella que querella contra la templada muerte,
Unas veces siente, otras tantas, suerte.
Del derecho arrebatado
De mis mundos, de sus techos,
De los soles corrompidos,
De la noche los aullidos.
Solo quiere que tu quieras
El querer que te propone y te desea
Y sin quererlo te lo presta.
Cuantas veces te busqué?
Tantas como no encontré.
Cuanta sangre derramada
De mis sesos, por tus besos,
Por tu sexo y tus entrañas.
Tal desorden que te ofrezco
Y, aunque por tu amor perezco,
Ya no espero tu certeza
En el naufragio de mis penas.
Esta sombra que se adviene
Esa umbría languidece
Cuando por tener, tuviera
La osadía de tus piernas.
Reverencia y se cierra el telón
5 comentarios:
Oh,
:)
Aplausos, aplausos. Se cierra el telón.
P.D. Felicidades retrasadas!!! Ya sabes que no tengo memoria, y si no lo sabías, esto te lo confirmará. Espero que pasases buen día :)
Beso!!
weno weno! si se nos vuelve poeta! (subete la bragueta...) te tenias que haber arrancao con una a lo Musín! jajaja
"Dicen que fue tu abuelo
un colorao,
y su casta y su pelo
tú has heredao."
jajaja eso si es poesía! jajajaja
1abrazo pablito! cuidate y ven pronto q hay q celebrar muxas cosas! ;)
lo único que falta es a D. Antonio del Rey (Tony King para los amigos) recitándolo!
También podrías conseguir que Paco Ibáñez te hiciera una canción y seguro que en un par de años D. Antonio estaría narrando tus epopeyas en sus clases ;)
Fermoso sobrinuelo de mi vida,
al leer la poesía que expectoras
he tenido que pensar varias horas
para poder escribirte esta parida.
Veo que con la pluma te defiendes,
cual Góngora letón, oh, me emociono,
pues creo que ya sé lo que pretendes:
que las mozas te digan "¡oh, qué mono!".
Persiste en este esfuerzo sobrehumano,
conviértete en un vate archifamoso
retíranos a todos, ay, hermano,
que estamos hartos ya de hacer el oso,
cobrando un sueldo, por demás, enano,
mientras tú te nos vuelves primoroso.
Bello soneto que no hace justicia a tus bellas palabras. Smuaks.
Siempre me sentiré joven al comprobar que mi fermosa tía es capaz de escribir semejantes paridas.
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